“Los tiempos cambian y tenemos que cambiar con ellos, hay que introducir cambios para mejorar la calidad, o el mercado nos obliga a reinventarnos...”, son algunas de las frases que resuenan constantemente en un panorama empresarial cada vez más inmerso en la constante de la renovación.
Todos experimentamos cada día dificultades en nuestras relaciones interpersonales en el contexto laboral, dificultades que se ven especialmente agravadas cuando acechan cambios.
Los cambios no suelen ser bienvenidos porque nos obligan a replantear procesos y procedimientos que ya conocemos y dominamos por lo que las personas reaccionamos con rechazo y resistencia a todo lo que amenace con expulsarnos de nuestra zona de confort o costumbre, o bien a todo aquello que nos genere dudas e inseguridad.
Es por ello que la formación en Coaching tiene muy claro que gestionar cambios, además de atender a estrategias de comunicación o liderazgo que ofrezcan soluciones para la mejora de la eficacia, significa sobre todo gestionar emociones, unas emociones negativas que sin duda afectan a los resultados de calidad y excelencia empresarial porque atentan contra la línea de flotación de cualquier organización: el nivel de calidad de las relaciones humanas de sus integrantes, su orientación al trabajo en equipo y la vinculación y compromiso de todo miembro para con los objetivos.

Es necesaria una nueva mirada para hacernos conscientes de que nuestro progreso depende también y sobre todo de factores que traspasan la frontera de lo técnico y tecnológico para adentrarse en el ámbito de lo humano. Los miedos, las críticas, la falta de confianza, las dudas, las iras enconadas o nuestra incapacidad de gestionar conflictos actúan como un gota a gota sin pausa que erosiona el bienestar individual y por extensión ( o ley de causa - efecto), al buen funcionamiento de todo el sistema que acaba por perder su buen rumbo.
El coaching es una formación que actúa como agente del cambio, como puente
entre personas, organización y objetivos para:
• La mejora de la actitud
( puesto que damos por hecho que hemos contratado aptitud)
• La activación de la capacidad estratégica
para orientar y guiar en los procesos de cambio
• y el fomento de la inteligencia emocional
...cualidades latentes en cada uno de nosotros, aunque a menudo aletargadas por un excedente en formación técnica y déficit en formación humanística, y que son de suma importancia para potenciar nuestras habilidades sociales tales como:
• La asertividad y la influencia en la comunicación
• La capacidad de motivar y liderar
•La capacidad de gestionar mejor nuestro tiempo, los conflictos laborales o nuestro estrés.
Aequilibrium Coaching
Máster en Coaching
Psicología organizacional
'La gestión del cambio: Un asunto más humano que técnico'
Aequilibrium Coaching
Ofrece una formación clave para cambiar de forma, una formación centrada en moldear formas útiles y eficaces de encaje para las personas con sus misiones, empresas y aspiraciones. Una formación adaptada y adaptable con un alto grado de vinculación y compromiso para con todo ser humano o asociación del mismo con objetivos de cambio y de mejora continua hacia la calidad.
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